Noticias hoy
    En vivo

      “La molienda de soja le mejora el precio a toda la cadena de productores”

      El ministro santafesino de la Producción afirmó que "el crushing no es un negocio de 10 exportadores", en línea con el gobernador Perotti, que se desmarcó del Gobierno nacional.

      "La molienda de soja le mejora el precio a toda la cadena de productores"Daniel Costamagna, ministro de Producción, Ciencia y Tecnología de Santa Fe, aseguró que trabaja para controlar la inflación pero destacó que "cuando se toman decisiones desde el Estado hay que pensar en toda la cadena productiva".

      El ministro de la Producción, Ciencia y Tecnología de la provincia de Santa Fe, Daniel Costamagna, es médico veterinario, tiene 60 años, 4 hijos y 3 nietos.

      A los 29 años fue presidente de la Sociedad Rural de Rafaela, luego fue secretario de Agricultura en la gobernación de Jorge Obeid y después se dedicó durante 15 años a la actividad privada, hasta que el gobernador Omar Perotti lo convocó nuevamente a la función pública.

      -Santa Fe se desmarcó del Gobierno nacional sobre las retenciones a la harina y el aceite de soja. ¿Es un punto de inflexión para el gobernador Omar Perotti en su relación con Alberto Fernández y Cristina Kirchner?

      -No, fundamentalmente es un eje totalmente coherente con lo que planteaba cuando aún no era gobernador sobre los procesos de industrialización. Somos productivistas y nuestra impronta es impulsar la transformación. El crushing de la soja tiene que ver con eso, por dos motivos. Primero porque el 85% de los aceites y las harinas salen de puertos santafesinos. Eso genera mucho valor agregado, genera transformación, genera puestos de trabajo. No es un negocio de 10 exportadores, porque hacia atrás de la cadena suma rentabilidad a miles de productores de toda la Argentina, y fundamentalmente de muchas empresas de la agroindustria. Santa Fe lidera las exportaciones de harinas, de lácteos, de carnes y también las de maquinaria agrícola, a más de 30 mercados internacionales. Hay 500 fábricas de implementos agrícolas.

      -¿Afectar a la molienda de soja en torno a Rosario es tan importante para Santa Fe que trasciende las afinidades políticas?

      Donde hay alguien que produce, genera trabajo y agrega valor, hay alguien que compra. Y los que compran, la mayoría son argentinos. Por lo tanto, cuando se toman medidas o decisiones, hay que pensar en toda esta estructura de cadena productiva, que va mucho más allá del aceite y la harina de soja.

      La posición el gobernador Perotti tiene que ver con una provincia desarrollada por inmigrantes chacareros, que entre sus pilares fundamentales tiene la producción agroindustrial de alimentos. Entonces, tiene que ver con la fortaleza de nuestra provincia y es un eje del cual nunca nos vamos a apartar.

      -O sea, la suba de retenciones a la harina y el aceite de soja tiene impacto en los productores… -Sí, tiene sustento en estudios económicos y estadísticos. Si se compara el precio FOB de Chicago con el FOB de Rosario, casi nunca se traslada linealmente la diferencia por retenciones. En vez de un 33% de diferencia, suele ser del 24-25 y hasta del 20%. Eso se debe al poder de compra de las empresas que transforman los granos en aceite y harina. La posibilidad de transformación se traslada en precio hacia toda la cadena. La molienda de soja le mejora el precio a toda la cadena de productores. Eso es así y el que dice lo contrario está desconociendo la verdadera historia, porque está comprobado estadísticamente.

      -La suba de retenciones a la harina y el aceite de soja puede comprometer los niveles y la calidad del empleo de lo que hoy es una de las actividades con bases más sólidas en la Argentina?

      -Es un problema central. Porque estamos con una capacidad ociosa del 40% y estamos en vísperas de una cosecha de soja con pérdidas por sequía, por lo tanto se está agravando la situación.

      -Más allá de los cruces habituales con Feletti, quien dijo que esta suba de retenciones no afectaba a los productores fue Julián Domínguez. ¿Cómo quedó la relación con este “amigo aliado” de Perotti”?

      -Esto no afecta las relaciones personales, tiene que ver con una posición sobre la situación productiva. Estamos absolutamente convencidos de que hay que resolver el tema inflacionario. Y estamos dispuestos a colaborar y a trabajar, de hecho en nuestro ministerio provincial tenemos la secretaría de Comercio Interior y hemos dado instrucciones precisas para auditar tanto el abastecimiento como los precios al consumidor, tanto en supermercados como en comercios de cercanía. Y coincidimos con Kulfas (Matías, ministro de la Producción de la Nación) que es un flagelo a abordar por el bien de todos los argentinos.

      -En la disyuntiva producción-consumo, en el Gobierno nacional suele imponerse la defensa de precios rebajados sin demasiada atención a los costos de elaboración y los impuestos que cobra el Estado....

      -El abordaje de esta situación se debe dar por el lado del consumidor y por el lado del productor, porque es tan fundamental controlar los precios como estimular al que produce, al primer eslabón de la cadena. Por eso lanzamos el programa Santa Fe Siembra Más, donde pusimos $7.000 millones para estimular y facilitar la utilización de fertilizantes. Es difícil expandir el área triguera por las condiciones de suelo y ambiente que se requieren, pero sí se puede aumentar la productividad por hectárea. Nuestro objetivo es incrementar un 20% la producción agropecuaria en nuestra provincia.

      Nosotros vamos por la propuesta, no se trata de confrontar ni ponernos en la vereda de enfrente. Buscamos plantear la posición de la provincia de Santa Fe, del sector público, del privado y sus dirigentes, y a partir de ello construir, con una mirada distinta.

      -¿Qué propone para resolver esa grieta entre producción y consumo, con intereses políticos que condicionan las decisiones oficiales?

      -Esto no se resuelve en el plano ideológico, se resuelve desde el pragmatismo con cuestiones técnicas y hasta jurídicas, porque se deben poner todas las herramientas legales para que haya abastecimiento de góndola, seguimiento de precios y que no hay vivos, porque en esto hay que ser claros, los commodities aumentaron, porque Rusia y Ucrania representan el 30% del comercio mundial de trigo, pero también aumentó el petróleo y los productos minerales, entre otros. Entonces, tenemos una oportunidad enorme a partir de una desgracia que nadie quiere y ojalá se termine pronto, pero Argentina tiene la posibilidad de posicionarse en el mundo con productos transformados.

      Mi sueño es que transformemos más maíz. De las 60 millones de toneladas que producimos solamente transformamos el 35%. Deseo invertir esa ecuación y que trasformemos el 65% del maíz. El maíz es la bisagra de la producción porcina, lechera y muchas más.

      -No es casual que Estados Unidos y China sean los principales productores globales de maíz y procesen mucho más que lo que exportan…

      -Claro. Entonces, sentémonos todos juntos antes de cada campaña para proyectar un país absolutamente federal, para planificar lo que necesitamos para producir carne, leche, bioetanol… incluso para la industria farmacéutica.

      -En lo electoral, Santa Fe quedó más cerca de Cristina que de Alberto Fernández, ¿cómo están hoy?

      -Las cuestiones de internas entre Alberto y Cristina no las conozco y no me interesan. Lo que me interesa es el crecimiento genuino y generar trabajo con valor agregado. Las cuestiones políticas no tienen que pasar por las mezquindades, sino sumando entre todos. Tal vez sea una utopía, pero la realidad argentina es tan compleja que no hay lugar para esas cosas.

      Tenemos una gran articulación con Kulfas y con Domínguez, a partir de un gran respeto político y profesional. Esa es nuestra relación. Por otro lado, hablar de internas no es mi función, trato de contribuir desde las políticas agropecuarias, la ciencia y la tecnología. Quiero resaltar el programa Santa Fe 500, con lo cual estamos apuntalando esas empresas de base tecnológica junto con Bioceres.

      En términos futbolísticos, es apuntar al semillero para el desarrollo. Entre otros ejemplos podemos citar lo que han hecho dos empresas de maquinaria agrícola santafesinas: un monitoreo de siembra totalmente nacional y avances en dosificadores de siembra, sobre lo que estamos trabajando y pondremos las inversiones que hagan falta para desarrollar a pleno algo que hoy se está importando.

      -Lo vimos entusiasmado en Expoagro, ¿qué perspectiva le quedó del despliegue agroindustrial?

      -Expoagro es un ejemplo claro sobre el desarrollo posible de la Argentina para los próximos 4-5 años. En el stand de Santa Fe recibimos a más de 20 delegaciones extranjeras y se hicieron negocios por más de $3.000 millones con el programa Santa Fe de pie. Creo que esta megamuestra es lo que uno sueña que sea el espejo del país: el trabajo, la tecnología, la generación de empleo. La mejor política social es generar un puesto de trabajo. Las empresas de Santa Fe exportan a 130 países y compiten con las multinacionales.

      Soñamos con aumentar la matriz productiva, tener industrias 4.0, producir cuidando nuestros recursos naturales, tener buenos caminos y brindar conectividad para la gente que vive en el campo. Y educación, la principal herramienta para salir adelante. w El crushing de soja no es un negocio de 10 exportadores Cuando se toman decisiones hay que pensar en toda la cadena de valor productiva

      Un productor de novillos jóvenes de exportación

      Además de su rol como funcionario, en la actividad privada Costamagna lidera una empresa familiar mediana, que trabaja sobre 1.500 hectáreas.

      Es una sociedad anónima familiar compartida con su hermano Ricardo, “un ingeniero en alimentos, destacado gerente de la empresa Paladini y uno de los mejores tecnólogos alimentarios del país”, dice orgulloso el ministro.

      Tienen un rodeo Braford cerrado, en el cual producen “novillos de exportación muy jóvenes, con altas cargas por hectárea (alrededor de 1.200 kilos, para producir 750 kilos de carne por hectárea)”.

      La producción es en base a alfalfa, complementada con silos y granos de maíz, que utilizan fundamentalmente en los procesos de destete y de terminación. En esas etapas también se valen de la ayuda de los rollos de alfalfa.

      Todo el maíz lo transforma en carne y el trigo lo producen con altos niveles de glúten, para trabajar directamente con molinos harineros.

      Cuesta entender cómo utiliza el tiempo Costamagna... Una clave es que cuando volvió a la función pública, delegó en su mujer las cuestiones administrativas de la empresa y mucho de lo operativo en uno de sus hijos, de 33 años. Pero sigue participando de las decisiones.


      Sobre la firma

      Mauricio Bártoli
      Mauricio Bártoli

      mbartoli@clarin.com

      Bio completa